El factoring electrónico es una herramienta que tomó fuerza en Colombia con la implementación de la factura electrónica. Acá te contamos por qué esta es una oportunidad para sumarle liquidez al capital de tu empresa y facilitar la trazabilidad y la transparencia en los movimientos de compra y venta de tu negocio.
Con la llegada de las nuevas tecnologías de reorganización digital para las empresas, como las facturas electrónicas, el blockchain o el big data, se abrió también la puerta para que el factoring electrónico fuera una realidad en el sector empresarial del país.
El factoring electrónico se trata de un mecanismo de financiación a corto plazo, por parte de una entidad financiera, que adelanta el pago de una factura por cobrar.
En pocas palabras, la empresa emisora de la factura recibe anticipadamente el dinero, a cambio de ceder el crédito (una factura electrónica por cobrar) a un tercero. Este último le debe abonar el saldo en un plazo casi inmediato, asumiendo un porcentaje descontado, por el servicio de factoring.
El factoring es una oportunidad para lograr mayor liquidez, pues permite cobrar con anticipación esas facturas que tienen un plazo de vencimiento de 60 o 90 días.
¿Quiénes participan en el proceso de factoring?
- Cliente o emisor: es el primer tenedor legítimo de la factura, quien genera un cobro por la venta y que desea obtener liquidez.
- Pagador, receptor o adquiriente: es quien recibió el bien o servicio del emisor y, por tanto, debe realizar el pago de la factura.
- Factor o comprador: es la entidad financiera o el tercero que negocia y compra la factura electrónica del emisor con una tasa de descuento y quien después le cobrará al pagador el total de la factura.
Es importante mencionar que también interactúan en este proceso las autoridades que dictan, vigilan y administran el control tributario del país. En el caso de Colombia, la DIAN.
5 ventajas para tu empresa si implementas el factoring electrónico:
Por qué el factoring es útil en junio
En junio, el pago de la prima de servicios tiene una fecha límite definida por ley y un impacto directo en la caja de cualquier empresa, sin importar su tamaño o sector. No es un gasto que pueda postergarse y, en muchos casos, representa uno de los desembolsos laborales más altos del semestre.
Usarlo solo como reacción de última hora limita su potencial. Integrar el factoring en la planeación de tesorería de junio y diciembre ayuda a que el pago de la prima se financie con el propio ciclo de ventas, y no necesariamente con nuevos créditos o sobregiros.
El diferencial de usar factoring con factura electrónica de Cadena
Hay varias opciones de factoring en el mercado, pero no todas parten del mismo nivel de integración con la operación diaria de la empresa. Cuando ya facturas electrónicamente con Cadena, aparecen ventajas concretas.
1. Información disponible desde el origen
Cada factura electrónica emitida con Cadena deja trazabilidad de:
- Cliente.
- Plazo de pago.
- Valor y detalle de la operación.
- Estado de la factura (emitida, aceptada, etc.).
En muchos esquemas de factoring, el primer paso es recopilar facturas, contratos y soportes y enviarlos para evaluación. Ese proceso consume tiempo del equipo financiero y contable, y abre espacio a reprocesos.
En Cadena, esa información ya está estructurada porque la factura nace en la plataforma. Esto reduce la fricción inicial para analizar la cartera y permite identificar más rápido qué facturas son viables para factoring.
2. Flujo operativo sencillo
El uso del factoring desde la factura electrónica de Cadena se resume en tres acciones:
- Seleccionar las facturas a crédito que quieres negociar.
- Revisar y aceptar la tasa pactada y las condiciones de la operación.
- Recibir el desembolso correspondiente.
Todo se realiza desde el mismo entorno que tu equipo ya usa para emitir facturas. No se añaden portales adicionales ni procesos paralelos. Finanzas mantiene visibilidad sobre qué facturas fueron negociadas, en qué condiciones y en qué fechas.
3. Liquidez sin aumentar el nivel de deuda
Desde el punto de vista contable, el factoring no agrega un préstamo nuevo al balance. Adelantas el cobro de un activo (la cuenta por cobrar) en lugar de incrementar los pasivos financieros.
Esto ayuda a:
- Mantener líneas de crédito bancarias disponibles para inversiones de mayor plazo.
- Evitar el uso permanente de sobregiros o créditos de tesorería para cubrir baches de caja recurrentes.
- Presentar indicadores de endeudamiento más estables frente a entidades financieras y accionistas.
Cómo empezar a usar factoring para la prima
Para pasar del concepto a la acción, el proceso puede estructurarse de forma simple:
- Proyecta el valor total de prima y nómina de junio y compáralo con tu caja disponible y el recaudo esperado.
- Identifica en Cadena las facturas electrónicas a crédito que podrías anticipar, priorizando clientes cumplidos y montos relevantes.
- Habla con tu equipo financiero y con el equipo de Cadena para definir cuánto factorizar y bajo qué condiciones, alineado con tu política de endeudamiento y tus metas de liquidez.
La forma como financias la prima dice mucho de la madurez de tu gestión de caja. Integrar factura electrónica y factoring te da margen para decidir cuándo convertir cartera en liquidez, en lugar de reaccionar cada semestre.
Si ya emites tu factura electrónica con Cadena, cuentas con la infraestructura para usar el factoring con menos fricción que con un proveedor externo y con acompañamiento especializado. La decisión es definir qué papel tendrá esta herramienta en tu modelo de liquidez cada junio y cada diciembre.
Preguntas frecuentes
Es una solución financiera que permite a las empresas obtener liquidez anticipando el pago de sus facturas.
Mejora el flujo de caja, aporta liquidez inmediata y ayuda a financiar la operación sin recurrir a créditos tradicionales.
Empresas de cualquier tamaño que emitan facturas por ventas de bienes o servicios a crédito.
No. Se basa en la cesión de facturas, por lo que suele diferenciarse de un préstamo convencional.
Se determina según el valor de la factura, el plazo de pago y el perfil de riesgo del deudor.
Porque permite convertir cuentas por cobrar en liquidez inmediata para mantener la operación y aprovechar oportunidades de crecimiento.