El factoring con factura electrónica permite a las empresas obtener liquidez anticipando el cobro de sus facturas, sin recurrir a endeudamiento. Para los líderes financieros, esto significa transformar cuentas por cobrar en capital de trabajo de forma ágil, trazable y alineada con el marco de la factura electrónica en Colombia.
Qué es el factoring con factura electrónica
El factoring con factura electrónica consiste en ceder facturas por cobrar a un financiador (entidad financiera o compañía especializada) que adelanta la mayor parte de su valor y cobra una comisión o tasa de descuento por la operación. En esta modalidad, el activo negociado es la factura electrónica debidamente emitida, validada y, cuando aplica, registrada en RADIAN, lo que reduce la incertidumbre sobre su existencia, estado y trazabilidad.
En Colombia, según datos reportados por la DIAN y consolidados por ASOFACE en la plataforma RADIAN, el mercado colombiano de factoring ya supera los $30 billones. Solo entre julio y agosto de 2023, el valor de las facturas electrónicas inscritas para negociación pasó de $22,8 billones a $30,8 billones, una señal clara de la creciente confianza en la factura electrónica como título valor.
- Plazos de pago habituales entre 45 y 90 días que presionan el capital de trabajo.
- La factura electrónica como título valor, con validación y trazabilidad respaldadas por la regulación.
- Infraestructuras como RADIAN, que facilitan inscribir y negociar facturas de manera más segura y transparente.
Así, la factura deja de ser solo un requisito tributario y se convierte en un activo financiero que puede integrarse a la estrategia de liquidez.
Beneficios clave para el área financiera
Para un CFO, gerente financiero o responsable de tesorería, el factoring con factura electrónica ofrece ventajas concretas:
- Mejora del flujo de caja: acorta el tiempo entre la venta y el recaudo, reduciendo el ciclo de conversión de efectivo.
- Menor presión sobre cupos bancarios: permite financiar capital de trabajo sin consumir de inmediato líneas de crédito tradicionales.
- Apalancamiento de la calidad crediticia de grandes clientes: cuando el pagador tiene buen perfil de riesgo, las condiciones de financiación pueden ser más competitivas.
- Mayor eficiencia operativa al trabajar con información estandarizada y electrónica, reduciendo reprocesos y errores manuales.
Buenas prácticas para maximizar el valor del factoring
Para que el factoring con factura electrónica aporte todo su potencial, es clave gestionarlo de forma inteligente desde el área financiera:
- Integrarlo al modelo de negocio: utilizarlo como palanca de crecimiento, gestión de estacionalidad y fortalecimiento de caja, más que como respuesta aislada ante tensiones puntuales.
- Cuidar la calidad de la facturación: procesos claros de emisión y aceptación de facturas reducen ajustes, notas débito y reprocesos, lo que mantiene el flujo de caja fluido.
- Monitorear indicadores clave: seguir de cerca el efecto del factoring en liquidez, ciclo de conversión de efectivo, endeudamiento y rentabilidad permite ajustar la estrategia y demostrar su aporte al negocio.
Factoring con factura electrónica vs. no usar factoring
| Aspecto | Sin factoring | Con factoring con factura electrónica |
| Flujo de caja | Cobro a 45–90 días | Cobro anticipado según aprobación del financiador |
| Uso de líneas bancarias | Mayor dependencia de créditos y sobregiros | Posible alivio de cupos bancarios para otros fines |
| Costos financieros | Intereses de crédito y sobregiro | Comisión y tasa de descuento por factura negociada |
| Gestión operativa | Seguimiento manual y disperso | Proceso apoyado en facturas electrónicas trazables y verificables |
Cómo funciona el factoring con Cadena
En esquemas tradicionales, el factoring suele implicar validaciones manuales, intercambio de documentos físicos y coordinación entre varias áreas, lo que genera fricción y tiempo. Cuando la empresa factura electrónicamente con Cadena, el proceso se integra en un mismo ecosistema digital.
En Cadena:
- La factura nace, se valida y se administra en la misma plataforma, con trazabilidad completa de su ciclo.
- Agilidad en el análisis de riesgo, dado que se cuenta con información como el estado real de la factura (emisión, validación, aceptación, posibles eventos), lo que agiliza el análisis de riesgo)
- Se reduce el riesgo operativo al evitar versiones duplicadas o documentos incompletos, y al minimizar tareas manuales de validación.
De forma práctica, el flujo puede resumirse en tres pasos:
- La empresa emite y valida la factura electrónica dentro de Cadena.
- La factura se marca o envía como candidata a financiación, de acuerdo con las políticas definidas por la organización.
- Se evalúa y se aprueba bajo las condiciones pactadas, se desembolsan los recursos al cliente, quedando el seguimiento integrado.
Este modelo reduce tiempos de respuesta y da mayor visibilidad a tesorería sobre qué parte de la cartera puede convertirse en liquidez inmediata.
Recomendaciones estratégicas para líderes financieros
Para que el factoring con factura electrónica sume valor estratégico, y no solo táctico, la dirección financiera puede apoyarse en algunas buenas prácticas:
- Definir políticas claras de uso: qué clientes, qué tipos de facturas, qué porcentajes de la cartera y en qué momentos del año se financiarán.
- Medir el impacto del factoring en indicadores como ciclo de conversión de efectivo, liquidez, endeudamiento y rentabilidad por unidad de negocio.
- Cuidar la calidad de la factura electrónica: que refleje de forma precisa la operación, con acuerdos comerciales claros y procesos de aceptación bien definidos.
- Asignar un destino estratégico a la liquidez anticipada (inversión, expansión, descuentos de proveedores, estabilización de caja) y evitar usarla solo para “tapar huecos” recurrentes.
Cuando se gestiona de este modo, convertir una factura en liquidez deja de ser un beneficio meramente operativo y se convierte en una decisión de gestión alineada con el plan financiero y la competitividad de la organización, potenciada por un ecosistema como el de Cadena que reduce riesgo, mejora trazabilidad y simplifica el proceso de financiación sobre facturas electrónicas.