La forma en que las empresas cobran y gestionan sus ingresos está entrando en una nueva etapa. La entrada en operación de Bre-B, el sistema de pagos inmediatos interoperable liderado por el Banco de la República, marca un punto de partida para los procesos de recaudo en Colombia.
Sin embargo, su verdadero impacto va más allá de la velocidad en los pagos, está, en cómo se integra con procesos críticos como la facturación electrónica, la conciliación y la gestión financiera.
Para las empresas, Bre-B representa una oportunidad concreta de evolucionar desde esquemas fragmentados de cobro hacia modelos más ágiles, trazables y alineados con la realidad digital del negocio.
¿Qué es Bre-B y por qué va más allá de un nuevo medio de pago?
Bre-B es un sistema interbancario que permite realizar transferencias inmediatas 24/7 entre entidades financieras mediante el uso de llaves (como número de celular, correo o identificación). Su despliegue masivo busca reducir fricciones, dependencia de tarjetas y tiempos de compensación.
Pero visto desde la operación empresarial, Bre-B deja de ser un canal de pago más, para convertirse en una infraestructura que redefine el momento en el que el dinero entra a la empresa y cómo ese ingreso se registra, concilia y controla. Ahí es donde surge la conexión natural con la facturación electrónica y los sistemas de información financiera.
Bre-B y facturación electrónica: cuando cobrar deja de ser un proceso aislado
Durante años, las empresas han gestionado la facturación y el recaudo como procesos separados. Se factura por un lado, se cobra por otro y se concilia después, muchas veces de forma manual o con rezagos de información.
Bre-B permite reducir esa distancia. Cuando el pago ocurre de forma inmediata y puede asociarse directamente a una factura electrónica validada, el ciclo se acorta y gana claridad. Esto abre la p|uerta a procesos de recaudo más integrados, con beneficios claros:
- Menor tiempo entre la emisión de la factura y la disponibilidad del dinero.
- Mayor trazabilidad entre lo facturado, lo pagado y lo conciliado.
- Reducción de errores operativos y reprocesos financieros.
- Información más confiable para decisiones de liquidez y planeación.
En este contexto, la factura electrónica además de ser un requisito tributario, se consolida como el punto de partida del ingreso, conectando cumplimiento, recaudo y control financiero.
Qué oportunidades abre Bre-B para las empresas
La adopción de Bre-B abre oportunidades para distintos tipos de organizaciones, especialmente aquellas con alto volumen transaccional o ciclos de recaudo complejos:
Optimización del flujo de caja
Recibir pagos en tiempo real permite reducir brechas de liquidez y mejorar la planificación financiera, especialmente en sectores con márgenes ajustados o alta rotación.
Mejor experiencia para clientes y aliados
Pagar se vuelve más simple, rápido y sin fricciones, lo que impacta positivamente la relación comercial y reduce disputas por pagos no identificados.
Conciliación más eficiente
Cuando el pago puede asociarse a una factura específica, la conciliación deja de ser un proceso posterior y se convierte en una extensión natural del recaudo.
Menor dependencia de intermediarios tradicionales
Bre-B reduce costos asociados a otros medios de pago y ofrece una alternativa sólida para operaciones recurrentes.
Estas oportunidades se materializan plenamente cuando Bre-B se integra dentro de una estrategia tecnológica coherente, no cuando se adopta como un canal aislado.
La visión de Cadena frente a Bre-B
Desde Cadena hemos seguido de cerca la evolución de Bre-B y su impacto en los procesos empresariales. Nuestro vicepresidente del negocio de Transformación de Data, Juan Calle, ha participado recientemente en distintos espacios en medios de comunicación, analizando lo que este nuevo sistema representa para las organizaciones. Así lo ha señalado:
“Estamos ante un punto de inflexión. La adopción de Bre-B puede transformar la manera en que las empresas gestionan sus ingresos, siempre que se implemente como parte de una estrategia de integración tecnológica y no solo como un nuevo canal de pago. En Cadena vemos este nuevo sistema como un valor para mejorar el proceso crítico de facturación y recaudo de las empresas.”
Esta visión refleja una convicción clara: la tecnología genera impacto cuando se integra con procesos, datos y decisiones. Bre-B no reemplaza la facturación electrónica; la potencia.
Prepararse para el nuevo estándar de recaudo
La llegada de Bre-B confirma una tendencia que ya venía tomando fuerza: los procesos financieros empresariales avanzan hacia esquemas más inmediatos, integrados y trazables. Las empresas que se preparen desde ahora, alineando su facturación electrónica con nuevos modelos de recaudo, estarán mejor posicionadas para ganar eficiencia, control y confianza.
En Cadena acompañamos a las organizaciones en este camino, ayudándolas a conectar cumplimiento, tecnología y gestión financiera en un mismo ecosistema. Porque cobrar más rápido es importante, pero cobrar con información confiable, trazabilidad y visión estratégica es lo que realmente transforma la gestión de ingresos.