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Segmentar para no molestar: mensajes relevantes por audiencia

Segmentar significa usar la información que tienes sobre tus contactos para decidir qué comunicar, cuándo y por qué canal — no dividir una base de datos por dividirla. Tres variables construyen la mayoría de las segmentaciones útiles: comportamiento, ciclo de vida y canal. A eso se suma una cuarta, con frecuencia olvidada: el cumplimiento normativo, especialmente relevante bajo la Ley 2300 en comunicaciones comerciales. En más de 40 años gestionando comunicaciones masivas para organizaciones colombianas hemos visto que la segmentación bien hecha no envía más mensajes: envía los correctos, a quien los necesita, sin exponer a la empresa a un riesgo regulatorio.

Segmentar significa utilizar la información que tienes sobre tus contactos para decidir qué comunicar, cuándo hacerlo y por qué canal.

Una buena estrategia de segmentación de comunicaciones con clientes puede partir de tres variables: comportamiento, ciclo de vida y canal. Al combinarlas, es posible construir journeys que se adapten a las acciones y necesidades de cada grupo, mejorar la relevancia de los mensajes y evitar comunicaciones innecesarias.

Una misma comunicación no tiene el mismo sentido para todos tus contactos. Quien acaba de registrarse necesita información diferente a quien ya utiliza tu servicio. Quien abrió tres comunicaciones esta semana no debería recibir exactamente el mismo tratamiento que alguien que lleva meses sin interactuar.

Por eso, segmentar no consiste simplemente en dividir una base de datos. Consiste en entender en qué momento está cada contacto y adaptar la comunicación a ese contexto.

Hemos acompañado a organizaciones de diferentes sectores (bancos, aseguradoras, empresas de retail) en el envío de millones de comunicaciones masivas a sus clientes finales y el patrón se repite: las empresas que mejor segmentan no son las que tienen más datos, sino las que saben qué pregunta responder con esos datos, y las que entienden que cada comunicación masiva también está sujeta a reglas de protección de datos que no se pueden pasar por alto.

Una buena segmentación ayuda a enviar menos mensajes innecesarios, aumentar la relevancia de tus comunicaciones, construir journeys más efectivos y mantenerte dentro del marco normativo vigente.

¿Qué necesito saber de mis contactos para poder comunicarme mejor?

La respuesta normalmente está en cuatro dimensiones:

  • Comportamiento: qué hacen o dejan de hacer.
  • Ciclo de vida: en qué etapa de la relación están.
  • Canal: dónde prefieren interactuar contigo.
  • Cumplimiento: qué consentimientos y preferencias de contacto tienes registrados sobre ese contacto.

A partir de ahí, puedes construir estrategias mucho más precisas.

Hay procesos invisibles que sostienen toda tu operación.

1. Segmenta según el comportamiento

Lo que una persona hace con tus comunicaciones puede darte información valiosa sobre sus intereses.

No todos los contactos que reciben un correo tienen el mismo nivel de interacción. Algunos abren, hacen clic, visitan contenidos o responden; otros llevan meses sin interactuar.

Ejemplo

Puedes crear segmentos como:

  • Alta interacción: contactos que abrieron o hicieron clic recientemente.
  • Interacción ocasional: contactos que reciben tus comunicaciones, pero interactúan con poca frecuencia.
  • Sin interacción: contactos que llevan un periodo determinado sin abrir o hacer clic.

Journey: recuperación de interacción

Contacto sin interacción → mensaje de contenido relevante → interacción → continúa comunicación habitual
Si no interactúa:
Contacto sin interacción → segundo mensaje con propuesta diferente → si continúa inactivo → pausa o revisión de frecuencia
La clave está en no tratar la inactividad simplemente como una razón para enviar más mensajes. Puede ser una señal para cambiar el enfoque o reducir la frecuencia.

2. Segmenta según el ciclo de vida

Un contacto nuevo no necesita la misma comunicación que un cliente frecuente. Identificar en qué etapa se encuentra cada persona permite construir journeys que acompañen la relación en lugar de interrumpirla.

Puedes pensar, por ejemplo, en:

Nuevo contacto → interesado → cliente → cliente recurrente → inactivo

Cada etapa puede tener un objetivo diferente.

Journey: bienvenida

Nuevo contacto → bienvenida → contenido útil → siguiente acción

Por ejemplo:

  • Día 0: bienvenida.
  • Día 2: contenido relacionado con su interés.
  • Día 5: invitación a conocer un recurso o servicio.

Según su interacción: continuar por un camino diferente. La automatización cambia según lo que haga el contacto. Si interactúa, puedes avanzar. Si no interactúa, puedes esperar, cambiar el contenido o ajustar la frecuencia.

El journey acompaña el momento del contacto, en lugar de enviar el mismo mensaje a todos.

3. Segmenta según el canal

No todas las personas responden de la misma manera en todos los canales.

Algunas prefieren el correo electrónico. Otras tienen mayor interacción a través de SMS, WhatsApp u otros canales disponibles en tu estrategia.

Si conoces estas preferencias, puedes utilizarlas para construir una experiencia más relevante.

Ejemplo

Imagina que tienes una comunicación importante que debe llegar a diferentes contactos. En lugar de enviar exactamente el mismo mensaje por todos los canales:

Contacto → identificar canal preferido → enviar por canal adecuado → medir interacción

Así, el canal deja de ser una decisión general para toda la base y se convierte en una variable de segmentación.

Journey: comunicación multicanal

Mensaje inicial por canal preferido → interacción → continuar por el mismo canal

Si no hay interacción:

No interacción → segundo intento por otro canal habilitado → medir respuesta

Esto ayuda a evitar una práctica que puede generar saturación: impactar al mismo contacto por todos los canales sin considerar su comportamiento o preferencias.

4. Segmenta sin perder cumplimiento

Hay una cuarta variable que casi nunca aparece en las guías genéricas de segmentación, y que en Colombia es cada vez más determinante: qué consentimientos, preferencias de contacto y restricciones normativas tienes registrados sobre cada persona.

Con la Ley 2300 y su impacto en las comunicaciones comerciales, personalizar a escala ya no es solo un ejercicio de relevancia — es también un ejercicio de cumplimiento. Un contacto que se dio de baja de un canal, que restringió el uso de sus datos para ciertos fines, o que solo autorizó comunicaciones transaccionales y no comerciales, necesita ser tratado de forma distinta, sin importar qué tan bien encaje en un segmento de comportamiento o ciclo de vida.

Ejemplo

Contacto → verificar consentimientos y restricciones vigentes → aplicar segmento de comportamiento/ciclo de vida solo dentro de lo autorizado → enviar → registrar trazabilidad del envío

La trazabilidad no es un paso adicional burocrático: es lo que permite demostrar, ante un cliente o un regulador, que cada comunicación se envió con base en una autorización vigente.

5. Combina variables para crear segmentos más útiles

La segmentación se vuelve mucho más potente cuando no depende de una sola característica.

Puedes combinar:

Comportamiento + ciclo de vida + canal + cumplimiento

Por ejemplo:

  • Clientes actuales + alta interacción + preferencia por email + consentimiento comercial vigente.
  • Nuevos contactos + sin interacción + preferencia por WhatsApp + solo consentimiento transaccional.

El mensaje y el journey pueden ser completamente diferentes para cada grupo.

Ejemplo de journey combinado

Segmentación no significa crear cientos de segmentos

Uno de los riesgos de segmentar es complicarlo demasiado. No necesitas crear un segmento para cada pequeña diferencia entre tus contactos.

Empieza con variables que realmente puedan cambiar:

  • El mensaje.
  • El canal.
  • El momento.
  • La frecuencia.
  • El siguiente paso del journey.

Una buena regla: si el segmento no cambia lo que vas a comunicar, probablemente no necesitas crearlo

Piensa en estas dos estrategias:

Lista única: Todos los contactos → mismo mensaje → mismo canal → misma frecuencia

Es sencilla de gestionar, pero supone asumir que toda la audiencia tiene las mismas necesidades y las mismas autorizaciones.

Segmentación

Comportamiento + ciclo de vida + canal + cumplimiento → mensaje y journey adecuados → siguiente acción

Aquí la comunicación se adapta al contexto de cada grupo.

El objetivo no es enviar más comunicaciones. Es hacer que cada comunicación tenga más sentido para quien la recibe, dentro de lo que esa persona autorizó.

Antes de segmentar, revisa estas 5 preguntas

¿Qué diferencia entre mis contactos cambia la comunicación? Si la respuesta es ninguna, probablemente estás frente a una segmentación que no aporta.

¿Qué comportamiento debería activar un cambio en el journey? Define qué acciones o inacciones deberían modificar el siguiente paso.

¿Qué información tengo sobre el ciclo de vida? Identifica qué contactos son nuevos, cuáles ya tienen una relación contigo y cuáles necesitan reactivación.

¿Qué sé sobre las preferencias de canal? Utiliza la información disponible para decidir dónde y cuándo tiene más sentido comunicarte.

¿Tengo registrados y trazables los consentimientos de cada contacto? Sin esto, cualquier segmentación —por buena que sea— puede convertirse en un riesgo regulatorio.

El objetivo no es segmentar más. Es comunicar mejor, y hacerlo dentro de lo que cada contacto autorizó.

Una base de datos puede tener miles de contactos y seguir siendo una sola audiencia si todos reciben exactamente lo mismo.

La segmentación empieza cuando utilizas la información que tienes para tomar mejores decisiones de comunicación.

Porque una buena estrategia no busca estar presente en todos los canales, todo el tiempo y para todos. Busca estar en el lugar correcto, con el mensaje adecuado, en el momento oportuno y dentro de lo que cada contacto permitió.

Para llevar a la práctica

Elige uno de tus journeys actuales y revisa: ¿Todos sus contactos reciben exactamente el mismo mensaje, sin importar lo que hicieron antes o lo que autorizaron?

Si la respuesta es sí, tienes una oportunidad para empezar a segmentar.

Comienza con una sola variable, comportamiento, ciclo de vida, canal o cumplimiento, y observa qué cambia en tus resultados.

Segmentar mejor no significa complicar tus comunicaciones. Significa hacerlas más relevantes y mantenerlas dentro del marco normativo vigente.

Acompañamos a organizaciones que gestionan comunicaciones masivas con sus clientes finales a construir journeys segmentados, trazables y alineados con la normativa vigente, sin tener que elegir entre relevancia y cumplimiento. Si quieres revisar cómo está segmentada tu comunicación hoy, conversemos.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la segmentación de audiencias?

Es la práctica de dividir una base de contactos en grupos con características, comportamientos o necesidades similares para adaptar las comunicaciones a cada grupo. La segmentación permite pasar de una comunicación general a una estrategia más relevante y contextual.

¿Cuáles son las variables más útiles para segmentar?

Depende del objetivo de cada estrategia, pero algunas de las más útiles son el comportamiento, ciclo de vida, canal, cumplimiento normativo, intereses y frecuencia de interacción. Lo importante es elegir variables que permitan tomar una decisión diferente sobre el mensaje, canal, momento o frecuencia.

¿Es necesario tener una base de datos muy grande para segmentar?

No. La segmentación puede aportar valor incluso en bases pequeñas. Lo importante no es el tamaño de la base, sino contar con información suficiente y confiable para identificar diferencias relevantes entre los contactos.

¿Cuántos segmentos debería crear?

No existe un número ideal. Una buena práctica es comenzar con pocos segmentos y variables que realmente cambien la estrategia de comunicación. Crear demasiados segmentos puede hacer más compleja la gestión sin necesariamente mejorar los resultados.

¿Cómo puedo saber si una segmentación funciona?

Define una métrica relacionada con el objetivo del journey y compara los resultados entre los segmentos. Dependiendo de la campaña, puedes observar indicadores como aperturas, clics, conversiones, interacción, bajas o reactivación.

¿Qué tiene que ver la Ley 2300 con la segmentación de comunicaciones?

La Ley 2300 regula las comunicaciones comerciales y los consentimientos asociados. Una segmentación que no incorpore esas restricciones como variable puede generar comunicaciones relevantes en apariencia, pero no autorizadas en la práctica.

Imagen destacada tomada de Magnific

Etiquetas: Transformación de Data
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