La DIAN realizará cinco visitas de control a los comercios en 2026, fortaleciendo el seguimiento al cumplimiento tributario en todo el país. En este escenario, la facturación electrónica se consolida como una de las principales herramientas de control para la entidad.
Las recientes jornadas de fiscalización lo confirman. La entidad desplegó más de 5.000 funcionarios en 40 ciudades, realizó 836 visitas a establecimientos y contactó a más de 12.390 contribuyentes, con el objetivo de verificar cómo se está facturando en la práctica.
Esto evidencia un control más frecuente, más directo y con mayor capacidad de análisis sobre la operación de las empresas.
Cómo se está intensificando el control tributario
Las jornadas hacen parte de una estrategia para fortalecer la transparencia fiscal y reducir la evasión, además, su ejecución muestra un cambio en la forma de supervisión.
Durante estas visitas, la DIAN valida documentos y observa la operación total, cómo se registran las ventas, cómo se emiten las facturas y qué tan consistente es esa información en el tiempo.
En total, se revisaron más de 38.500 facturas por un valor superior a $19.132 millones, lo que le permite a la entidad tener una lectura directa del comportamiento de los contribuyentes en campo.
El punto central de estas jornadas es contrastar lo que ocurre en la operación con lo que se reporta a la DIAN y ambas deben coincidir para no enfrentar posibles sanciones.
Cadena, experiencia que respalda la facturación de miles de empresas.
Facturación electrónica: de soporte administrativo a insumo de control
La facturación electrónica dejó de ser solo un documento de cumplimiento para convertirse en un insumo clave en el análisis tributario. Además, ha evolucionado hasta convertirse en una herramienta de financiación, al potenciar el uso del factoring.
A partir de esta información, la DIAN puede verificar ingresos, identificar patrones de comportamiento y detectar variaciones entre periodos. De hecho, ya se anunció una segunda fase basada en análisis comparativos de facturación e ingresos antes y después de las visitas.
Qué cambia para las empresas en este escenario
El cambio no está únicamente en el aumento de visitas, sino en la continuidad del control.
Las empresas ya no pueden operar bajo una lógica de preparación puntual. La consistencia se vuelve una condición permanente.
Esto implica que la facturación debe reflejar la totalidad de la operación, que la información debe mantenerse alineada en el tiempo y que cualquier inconsistencia puede ser identificada posteriormente en procesos de análisis.
El cumplimiento deja de ser una respuesta a una revisión y pasa a ser una característica del funcionamiento diario del negocio.
Riesgos operativos que hoy están en la mira
El principal riesgo no es no facturar, sino hacerlo de forma inconsistente frente a la operación o incorrecta.
Hoy, situaciones como las siguientes pueden generar exposición:
- Ventas que se realizan, pero no se facturan en el momento
- Diferencias entre ingresos registrados en la caja y facturación emitida
- Puntos de venta sin integración con el sistema de facturación
- Transacciones que no se validan o no se transmiten correctamente a la DIAN
- Ajustes manuales que afectan la trazabilidad de la información
Un escenario frecuente es el de establecimientos donde la venta ocurre, pero la factura no se genera en tiempo real o presenta fallas. Esto genera diferencias entre lo vendido y lo reportado, que posteriormente pueden ser detectadas en cruces de información.
En muchos casos no hay intención de evasión, pero sí falta de control sobre la operación.
Tecnología: asegurar consistencia, no solo emisión
Tener facturación electrónica implementada no garantiza cumplimiento si no está alineada con la operación.
El rol de la tecnología en este contexto es asegurar consistencia entre lo que ocurre en el negocio y lo que se reporta. Esto se logra cuando:
- Cada venta tiene una factura válida en el momento en que ocurre
- Los sistemas de caja y facturación están integrados
- La información se valida y transmite correctamente a la DIAN
- Existe trazabilidad completa sobre los documentos emitidos
El problema no es emitir la factura, es garantizar que represente fielmente lo que ocurrió en el negocio.
Como proveedor tecnológico, recomendamos que las empresas asuman el cumplimiento normativo como parte de su operación diaria,
Para lograrlo, es clave contar con un aliado que entienda la normativa, acompañe su implementación y se adapte a la realidad de cada negocio, considerando su actividad, volumen de ingresos y forma de operación.